sábado, 29 de octubre de 2011
miércoles, 26 de octubre de 2011
Como controlar tu metro cuadrado...El secreto del control
Estoy seguro que alguna vez has usado un mapa para encontrar un lugar. Por ejemplo,
el mapa de la ciudad en la que vives. Y también estoy seguro que nunca confundiste
las calles dibujadas en el papel con las calles reales. Esto es perfectamente claro, ya
que todos sabemos que el mapa NO es el territorio. Es obvio que el mapa es solo
una representación de la ciudad, no la ciudad misma.
Sin embargo, si eres como la mayoría de la gente, a diario confundes tus creencias
con los hechos. Veamos lo que quiero decir con el siguiente ejemplo.
Como ya sabes, durante mucho tiempo la gente creyó que el Sol giraba alrededor de
la tierra. El hecho (territorio) es que es la Tierra la que gira alrededor del Sol, pero la
gente pensaba que su creencia (el mapa o “modelo” que habían utilizado para
interpretar lo que veían) era la verdad.
Veamos otro ejemplo...
Juan, María y Pedro están acampando. De repente ven una serpiente (hecho.) Juan
solo ve una oportunidad de mostrarle a María lo valiente que es, y llevarse un trofeo
para su casa. María se paraliza de medio, ya que debido a una mala experiencia en su
infancia (fue mordida por una serpiente y estuvo muy débil por una semana) ha
desarrollado una fobia a las serpientes. Pedro, que es muy supersticioso, interpreta la
aparición de la serpiente como una señal inequívoca de que el lugar está habitado por
una presencia maligna, y que algo muy malo va a suceder.
Esta historia nos ayuda a apreciar más plenamente que el significado que le damos a
las cosas, no está en los hechos, palabras, conductas, o acciones. El significado yace
más bien en la evaluación de cada persona o “creador de significados.”
La construcción de estos significados depende de nuestras creencias, y valores. En la
historia anterior, el hecho o estímulo es exactamente el mismo para cada una de las
personas. Sin embargo, el significado es totalmente diferente.
Es importante apreciar que el hecho, o mejor dicho, la interpretación del hecho crea
un estado interior en la persona a nivel psíquico y físico. Es fácil ver que el estado de
Juan es una mezcla de excitación, concentración y tensión. María experimenta una
rigidez en sus músculos, su ritmo cardíaco está acelerado, y le cuesta respirar. Pedro
en cambio, experimenta dolor en su estómago, y las piernas le tiemblan.
Nuestros pensamientos y creencias determinan cómo nos sentimos física y
emocionalmente — ya que nuestras mentes están íntimamente ligadas a nuestros
cuerpos.
Lo curioso es que a los tres meses de este evento, María hizo un tratamiento y se
deshizo de su fobia. Había sufrido de esta fobia por más de 15 años, y acudido a
terapia tradicional por 8 años sin mucho progreso. Sin embargo, y por más extraño
que parezca, un misterioso experto en fobias la liberó de su aversión en solo 10
minutos. Actualmente María puede ver (y hasta tocar) una serpiente y sentirse
intrigada por la experiencia. Su cuerpo experimenta ahora calma, control, y
curiosidad.
¿Cómo puede ser que el significado que María atribuía al evento cambie de esta
forma?
Lo que sucede es que el significado no tiene una realidad “externa” más allá de
nuestro ser. El significado no existe (y no puede existir) separado de una persona o
“creador de significado.” Se necesita una mente humana para crear, comunicar, y
experimentar significado. El significado solo existe como parte de nuestro mundo
interior... Continuará
miércoles, 7 de septiembre de 2011
El dia en que santa claus se dio cuenta de que no existia
viernes, 26 de agosto de 2011
La felicidad se paga por adelantado
Este es un mundo de paradojas en el que muchos confundimos los conceptos o creemos tener algo que no tenemos y perseguimos metas que no nos llevan a nada. Cuantas veces nos enfocamos únicamente en tener más dinero por ejemplo. El dinero puede comprar la diversión pero no la felicidad, el remedio pero no la salud, el lujo pero no la belleza, el nicho de muerte, pero no la paz interior.
Hoy en día tenemos centros comerciales más grandes, pero menos motivos para gastar en regalos, gastamos más dinero y tenemos cada vez menos porque nos creamos más necesidades. Compramos más y disfrutamos menos. Tenemos departamentos más grandes y familias más pequeñas, más educación y menos formación, más conocimiento y menos juicio, más medicinas y menos bienestar.
Andamos más conectados y sin embargo no hablamos con nadie, porque el facebook te aleja de los que tienes cerca y te acerca a los que tienes lejos.
Hemos limpiado el aire pero no el alma, hemos aprendido a hacer cosas más rápido pero no a tener más paciencia. Cada vez tenemos más cantidad y menos calidad, más tiempo libre y menos diversión, departamentos más bonitos pero hogares más rotos.
Esta es la época de los sentimientos falsos, estilos de vida light, la época donde la gente está más feliz pero es menos feliz, donde tenemos todo en la vitrina y nada en el inventario, es decir, estamos más preocupados en hacer creer a los demás que somos felices que en tratar de serlo. Ser feliz no es nada fácil, implica hacer felices a los que están a tu alrededor, apoyándolos en las épocas de sufrimiento y adversidad, pero vale la pena, la felicidad vale todo lo que cuesta.
miércoles, 10 de agosto de 2011
Una de las mejores armas para el exito ... Entender, luego ser entendido.
Escucha lo que no te digo
"No te dejes engañar por mí.
No permitas que te engañen mis apariencias.
Porque no son más que una máscara,
quizá mil máscaras que temo quitarme,
aunque ninguna me representa.
Doy la impresión de estar seguro,
de que todo va viento en popa,
tanto dentro como fuera,
de que soy la confianza personificada,
de que la calma es mi segunda naturaleza,
de que controlo la situación
y de que NO TENGO NECESIDAD DE NADIE.
Pero no me creas, te lo ruego.
Externamente puedo parecer tranquilo,
pero lo que ves es una máscara.
Por debajo, escondido, está mi verdadero yo
sumido en la confusión, el miedo y la soledad.
Pero lo escondo.
No quiero que nadie lo sepa.
Me aterra pensar que pueda saberse.
Por eso tengo constantemente necesidad
de crear una máscara que me oculte,
una imagen pretenciosa que me proteja
de las miradas sagaces.
Pero esas miradas son precisamente mi salvación,
y lo sé perfectamente,
con tal que vayan acompañadas
de la aceptación y del amor.
Entonces, esas miradas, se convierten
en el instrumento que puede liberarme de mí mismo,
de los mecanismos de defensa
y las barreras que he levantado entorno a mí,
en el instrumento que puede mostrarme aquello
de lo que no consigo convencerme:
que realmente tengo un valor.
Pero esto no te lo digo,
no tengo coraje:
Me da miedo que tu mirada no venga acompañada
de la aceptación y del amor.
Quizá temo lo que pueda pensar,
que puedas cambiar de opinión sobre mí,
que te burles de mí
y que tu sonrisa me fulmine.
En el fondo, lo que temo es no valer nada,
y que tú te des cuenta y me rechaces.
Por eso sigo con mi juego
de pretensiones desesperadas,
con una apariencia externa de seguridad
y con un niño tembloroso por dentro.
Despliego mi desfile de máscaras
y dejo que mi vida se convierta en una ficción.
Te cuento todo lo que no importa nada,
y nada de lo que de verdad importa,
de lo que me consume por dentro.
Por eso, cuando reconozcas esta rutina,
no te dejes engañar por mis palabras:
escucha bien lo que no te digo,
lo que querría decir, lo que necesito decir,
pero no consigo decir.
No me agrada esconderme, te lo aseguro,
me encantaría ser espontáneo, sincero y genuino,
pero tendrás que ayudarme.
Por favor, tiéndeme tu mano,
aún cuando parezca que eso es lo último que deseo.
Tú puedes sacar a la luz mi vitalidad,
cada vez que te muestras amable, atenta y diligente,
cada vez que tratas de comprenderme,
cada vez que me aceptas tal y a pesar de lo que soy.
Porque me quieres,
mi corazón palpita y renace.
Quiero que sepas lo importante que eres para mí
y el poder que tienes, si quieres,
de sacar a la luz la persona que yo soy.
Escúchame, te lo ruego.
Tú puedes derribar las barreras
tras las que me refugio,
tú puedes arrancar mi máscara,
tú puedes liberarme de mi prisión solitaria.
¡No me ignores! ¡No pases de largo, por favor!
Ten paciencia conmigo.
A veces parece que, cuanto más te acercas,
tanto más me revelo contra tu presencia.
Es irracional, pero es así:
combato aquello de lo que tengo necesidad.
Así somos los humanos muchas veces
Pero el amor, el amor de Dios que habita en ti,
es más fuerte que toda resistencia,
y ahí reside mi esperanza,
mi verdadera esperanza.
Ayúdame a derribar las barreras
con tus manos firmes,
pero a la vez delicadas,
pues dentro de mí habita un niño
y un niño es siempre muy frágil.
¿Te preguntas quién soy?
Soy alguien a quien conoces muy bien.
Soy cada persona con quien te encuentras.
Soy... tú mismo".
jueves, 16 de junio de 2011
Tu peor enemigo puede estar dentro de ti mismo.... Tu mejor amigo tambien...





a tí mismo?
Observa tus pensamientos,
porque se convierten en palabras
Observa tus palabras,
porque se convierten en acciones
Observa tus acciones,
porque se convierten en hábitos
Observa tus hábitos,
porque se convierten en tu carácter
Observa tu carácter,
porque se convierte en tu destino”
Frank Outlaw
¿Sabías que te hablas a ti mismo durante todo el día? No la plática mental sobre tus actividades y tareas que necesitas recordar a lo largo del día, esa también es una forma de hablarnos a nosotros mismos, a lo que me refiero a las cosas que te dices a ti mismo regularmente, y más importante todavía, al tono que utilizas para hacerlo.
Cuando cometes un error ¿te regañas con enojo? ¿Te deprimes o te llamas nombres insultantes? Cuando tienes dificultad en hacer cambios positivos en tu vida ¿te lamentas de lo inútil que eres y llegas a la conclusión de que nunca harás algo bien? Es por esta razón que tienes problemas de autoestima.
Lo que te digas a ti mismo puede ser increíblemente dañino para tu autoestima, especialmente si es una gran parte de tu vida diaria que lo estás haciendo, porque son hábitos que hemos adquirido. Cuando continuas diciéndote esas cosas, la repetición hará que eventualmente te las llegues a creer. La mayoría de estos mensajes comienzan en tu vida con las afirmaciones declaradas por los adultos, cuando eras niño. Es posible que ellos hayan dicho algo negativo acerca de ti cuando tus acciones les disgustaron, o quizás ellos tenían el hábito de decir cosas desagradables aún cuando no te las merecieras. Tan penosas como hayan podido ser estas experiencias, es aún peor, que tú continuas el trabajo donde ellos lo dejaron y te mantengas diciéndote los mismos mensajes negativos una y otra vez, como un hábito, disminuyendo así día a día tu autoestima.
La buena noticia es que tú puedes cambiar tu diálogo interno en el momento que tú quieras. Tu puedes cambiar tus hábitos. Solamente tienes que mantenerte atento del tono de tus mensajes y reemplazarlos conscientemente con otros más alentadores, para que con la práctica, puedas aumentar tu autoestima y sentirte mejor contigo mismo.
Intenta estos sencillos pasos para lograr el cambio
•Practica la observación de tu diálogo interno.Te tomará un tiempo, pero si continuas “escuchando” a tu voz interna, comenzarás a notar cuándo te estás hablando negativamente y entonces podrás hacer el cambio.
•Reta a los mensajes negativos. Cuando te descubras dicéndote algo negativo como “no haces nada bien” detente y reta esa creencia. ¿Es esto verdad? A lo mejor te equivocas algunas veces, pero ¿es todas las veces?, probablemente no.
•Reemplaza los mensajes negativos con otros positivos. Cuando te des cuenta que te estás diciendo cosas nada amables y que no son verdad sobre ti mismo, sencillamente dale la vuelta diciendo por ejemplo “eso no es verdad, yo hago muchas cosas bien, es cierto que cometo errores, pero todo el mundo lo hace. Soy una buena persona y estoy intentando dar lo mejor de mi mismo”
•Practica todos los días. Escucha tu voz interior y haz los cambios para que dejes de agredirte y comiences a hacer esa vocecita tu aliada en el cambio para mejorar tu autoestima y continuar con tu desarrollo personal consiguiendo tus metas más importantes. Este nuevo diálogo te provocará una actitud positiva ante la vida para enfrentar mejor cualquier situación.
Con el tiempo tus esfuerzos se verán recompensados al aumentar tu autoestima y sentir respeto por ti mismo y por tus capacidades. No sucederá de la noche a la mañana, pero cuanto más trabajes en convertir tu diálogo interno en una dirección positiva y de motivación, más seguro te sentirás contigo mismo. Espero que practiques estos consejos porque es la única manera de lograr un cambio positivo en tu vida. ¡Obsérvate en todo momento!
jueves, 26 de mayo de 2011
5 maneras de sentirte ...Suuuuuper optimista...


El optimismo es la llave secreta hacia el éxito personal . El optimista posee una clara visión de una vida emocionante, confiadamente trabaja en sus metas para alcanzar su visión y se hace responsable totalmente de sus actos. En cambio el pesimista no tiene una visión clara de una vida fantástica y le gusta quejarse, culpar y lamentarse.
Una investigación médica sobre "psiconeuroinmunología" liga como las emociones de una persona afectan su salud. Algunos descubrimientos que intrigan son: Las personas optimistas son menos propensas a enfermarse que las pesimistas o los deprimidos. Las personas optimistas también se recuperan más rápido de cualquier enfermedad que los pesimistas. Yo creo que eso y mucho mas. Por eso te dejo aqui algunos datitos que te pueden ayudar de manera practica a actuar y crear en ti una nueva actitud mental. La AMP o ACTITUD MENTAL POSITIVA.
Aquí tienes 5 técnicas que puedes poner inmediatamente en práctica. Cada una toma solamente un minuto, de manera que puedes comenzar rápidamente y obtener resultados hoy mismo.
1. Postura erguida y grandes pasos
Las personas optimistas van siempre erguidas, caminan rápido y dan grandes pasos. La postura de los pesimistas es floja y descuidada, caminan despacio y dan pasos pequeños. Imagínate a una persona que camina con su cabeza erguida, hombros atrás y que camina con pasos largos. Esta persona transpira confianza. ¿Porqué es crucial la postura erguida? Porque para que puedas enderezar tu cabeza, tienes primero que enderezar tu cuerpo.
2. Voz alegre
Un alivio rápido para sentirse motivado es utilizar una voz alegre. Piensa en algún momento en que el te sentías molesto. Tu teléfono suena, lo contestas y te das cuenta de que la persona que llama es alguien a quien tú quieres impresionar. Te apuesto a que cambias tu tono de voz por uno alegre para impresionar a dicha persona y el resultado es que tu, inmediatamente, te empiezas a sentir más motivado. ¿Porqué una voz alegre es un arma tan poderosa para el optimismo? Investigaciones psicológicas prueban que emocionalmente la persona siente la emoción que actúan en ese preciso momento. Así que si actúas estar contento, te sientes contento. Y una voz optimista es la forma más rápida para actuar optimísticamente.
3. Utiliza palabras positivas y motivadoras
El pesimista dice "Tengo un problema" Por el contrario, el optimista diría "Tengo una oportunidad para hacerlo mejor la próxima vez"
4. Utiliza actitudes positivas
La mejor manera de convertirte en un optimista es sencillamente enfocarse en las soluciones y no en los problemas. Cada vez que una dificultad surge, puedes crear inmediatamente soluciones y ponerlas en marcha. Enfócate en las soluciones y noen los problemas, en las fortalezas y no en las debilidades. ¿Porqué es tan importante el enfocarse en las soluciones? Porque solamente puedes tener un pensamiento en tu cabeza a la vez. Así que si te enfocas en las soluciones, no podrás regodearte en los problemas, ni quejarte, culpar o lamentarte.
5. Sé un modelo a seguir
Recuerda un momento en tu vida en el que fuiste el modelo a seguir para alguien más. Al mismo tiempo que ayudabas a esa otra persona, también te estabas ayudando a ti mismo. Si te conviertes en un modelo de optimismo para tus empleados, compañeros de trabajo, familiares y amigos, al mismo tiempo te haces a ti mismo más optimista.
¿Cómo puedes hacer esto? Asegúrate de que todos te vean con una postura erguida, dando pasos firmes y largos, hablando en un tono alegre, utilizando palabras positivas y enfocándote en las soluciones.
Cualquiera puede convertirse en una persona optimista. Cuando utilizas estas 5 técnicas, te sientes invariablemente con un peso menos sobre tu espalda. Te sentirás positivo, motivado y confiado. Solamente necesitas unos pocos minutos para poner estas técnicas en práctica. Pueden ser tu llave para que mejores tu presente y obviamente siembres para tu futuro y el de quienes te rodean..
Desde la oscuridad a la luz.
sábado, 21 de mayo de 2011
Cuando alguien mucho te critica...Probablemente alguna de tus cualidades le irrita. No porque no le guste, sino porque cree no poder obtenerla.
¡¡¡Si estas pasando por este proceso, si tu vida esta enfocada de esta manera te recomiendo que cambies. !!!...
Centrate en las personas emancipadas. Observa a los ganadores. Posa tu mente en aquellos que han crecido. Esas personas rara vez llegan a sentir envidia. Si bien es cierto que el miedo en algún momento les invade, no pasan de esa primera etapa. No se dejan dominar por el. Están tan ocupados siendo que no tienen tiempo para mirar al lado. Están cultivando su propio jardín. Tu también haz lo mismo. No te dejes vencer por el miedo, alegrate de que otros crezcan y se desarrollen y estimulales por ese proceso. Cuando te inspiren admiracion diles que los admiras, que son una fuente de incentivo para ti... Cultiva así primero tu propio Jardín y con las semillas que te sobren podrás cultivar a otros. (1 Juan 4:18; Pro 11:25).


Me dijiste que me faltaba un tornillo
Es posible...
Una lejana dama con dotes teatrales así lo sugiere.
Reflexiono
Y yo tampoco -gracias a Dios- soy como ellos.
Tengo defectos imperdonables:
No miento.
No juego con el corazón de las personas.
Tengo la fea costumbre
de mostrarme siempre alegre
Y ahora parece ser
Pues que no me lo pongan.
No sea que me conviertan en una persona normal.
Si lo hacen
como ganado
miércoles, 27 de abril de 2011
Si nacimos para ganar, porqué muchas veces no logramos el éxito ...





programado para el fracaso...
Aún cuando fuimos creados con una tremenda capacidad para tener éxito, logros y vivir una vida verdaderamente maravillosa, también fuimos bombardeados cada día desde que nacimos con información que nos programó para fracasar.
El ser humano tiene todas las posibilidades para lograr el éxito en todo lo que se proponga, pero nuestra mente ha sido programada para perder desde que nacimos. Sé que suena muy drástico, pero la verdad es que muchos de nosotros no tenemos idea de cuán programados estamos, de qué tanto estamos funcionando en automático, que ya ni siquiera lo pensamos. Y un gran porcentaje de nuestra vida de hoy consiste en reaccionar y actuar de la manera en que fuimos programados desde hace años.
Entre las creencias que nos inculcaron otras personas (padres, familiares, maestros, la religión) literalmente desde el primer día de nuestra vida y toda la información que recibimos de los medios cada día, nuestra forma de ver el mundo, nuestros valores culturales y hasta el sentido de quiénes somos, son producto de fuerzas que virtualmente estaban 100% fuera de nuestro control. Es triste decirlo, muchos de nosotros nunca hemos tenido un pensamiento “original” en nuestra vida.
Así que aún cuando fuimos creados con una tremenda capacidad para tener éxito, logros y vivir una vida verdaderamente maravillosa, también fuimos bombardeados cada día desde que nacimos con información que nos programó para fracasar.
Si tú eres como la mayoría, estás viviendo lo que se llama una vida de “segunda mano”, conectándote cada día y desde la cuna hasta la tumba, creyendo, pensando y haciendo cosas para las que has sido externamente programado a pensar, creer y hacer. Y todo esto convencido de que es “tu” vida la que estás viviendo.
¿Porqué estoy sacando este tema a la luz?
Porque hasta que captemos el poco control que sobre nuestra propia vida realmente tenemos, entenderemos el daño que nos han hecho sin nuestro conocimiento ni permiso, la importancia de deshacer ese daño, y el tremendo poder que tenemos para hacerlo.
Tú tienes habilidades y capacidades que ni siquiera has soñado nunca. Sencillamente no sabes aún que las tienes.
Comprendo que esto puede ser duro de pensar e incluso te dará miedo enfrentarlo, pero el primer paso para activar tus grandes poderes es comprender porqué no te ha sido posible hacerlo en el pasado.
Quién eres tu en estos momentos de tu vida, quien has sido toda tu vida, es el producto de fuerzas externas que pudieron no tener el mayor interés por ti y que pueden haber causado (accidentalmente o a propósito) mucho daño en el desarrollo de tu propia imagen, autoestima y confianza, cuando eras todavía muy joven para oponerte a ello o incluso saber que esto estaba sucediendo.
Como resultado muchos de nosotros no tenemos ni idea de quienes somos realmente, dejando aparte lo que podríamos ser. Así que nuestro impresionante potencial puede nunca ser revelado a nosotros mismos o a nadie más. En lugar de eso, estamos atrapados en un cuerpo insano, viviendo una vida infeliz que ni siquiera amamos y que incluso puede no gustarnos.
Nunca comprendimos el problema, no digamos el cómo resolverlo. Y todo por las acciones de las personas que nos rodearon y que muy probablemente con la mejor intención pensaron que nos estaban ayudando cuando ellos mismos seguramente pasaron por la vida sin tener una pista de lo que estaba sucediendo. Y así va pasando de generación en generación. Por eso no nos sorprende porqué el mundo está como está. Y aún con todo esto, sufrimos en silencio, esperanzados en que podremos lograrlo un día más. ¿Es eso vivir realmente? Me parece que no.
No eres libre. Si quieres tener éxito en cualquier área de tu vida, esto es algo que debes entender primero. No eres libre ahora y nunca lo has sido. Puedes pensar que eres libre, pero en realidad, estás más lejos de ser libre de lo que te puedes imaginar.
Puedes creer que tienes libertad de elegir, pero en realidad no tienes prácticamente ninguna posibilidad de elegir, al menos no todavía. La verdad es que estás funcionando en automático. Tu programación comenzó el día que naciste, y continúa aún ahora. Estás programado para reaccionar mecánica y automáticamente al mundo a tu alrededor, de acuerdo con las creencias que te fueron enseñadas desde hace mucho tiempo.
Como resultado, estás operando en “piloto automático” igual que el gato que corre cada vez que escucha el abrelatas eléctrico, o el perro que se vuelve loco cada vez que escucha el auto de su amo llegar, tu estás programado a hacer lo que sea que tu haces. Estás lleno de comportamientos habituales, algunos de los cuales te ayudan y otros pueden ser extremadamente dañinos. La peor parte es que tu no tienes ni idea de lo que te han hecho. Vives una ilusión tan convencido que ni siquiera puedes verlo. Este es el regalo que te da el mundo, no es necesario que te guste, pero es ¡absolutamente imperativo que lo sepas!
Por favor comprende que nada de esto es tu culpa, pero sí es tu realidad. Y si algo va a cambiar va a ser tu responsabilidad. La buena noticia es que tú puedes ser libre, pero hay algunas cosas que necesitas hacer para lograrlo.
Primero tienes que tomar un rol pro-activo en el proceso. Necesitarás convertirte activamente en el “programador”. Necesitas aceptar la responsabilidad para la futura dirección de tu propia vida.
La buena noticia es que todo lo que se aprende se puede desaprender, que lo que fue programado se puede re-programar, y lo mejor de todo de que cualquiera que sea el daño que te hayan hecho, ¡se puede deshacer!
Ahora, nadie lo puede hacer por ti, pero si puedes conseguir ayuda para lograrlo. Si honestamente deseas dejar de ser la víctima de tu propio pasado y comenzar a jugar un rol activo creando tu propio futuro, entonces ¡el cielo es el límite¡
Lo mejor de todo esto es que tú eres ahora y siempre has sido
“El programador".
La maravillosa y liberadora verdad es que ningún programa dentro de ti puede ser creado, implantado, sostenido o borrado sin tu personal consentimiento, sin importar desde hace cuánto lo tienes o que tan inconscientemente lo hayas aceptado. Tu eres siempre “el programador” Aunque es verdad que influencias externas provenientes de padres, familiares o maestros entre otros han jugado un rol poderoso en llevarte hacia ciertas creencias o en alejarte de ellas. Pero esas influencias no tienen todo el poder sobre ti.
Si tus padres te dijeran que saltaras desde un edificio alto o que ingirieras un veneno, no lo harías, por supuesto, sin embargo, creencias y sugestiones que no eran tan obviamente destructivas, pudieron y de hecho lograron atravesar tu radar en tu niñez. Y todavía viven en ti al día de hoy.
Así que ¿cuál es la solución? ¿Cómo solucionamos el problema en el que estamos metidos? Déjame preguntarte algo: ¿Alguna vez has discutido o estado en desacuerdo con tus padres, maestros, jefe? ¿Fue algo bueno? Quizás, pero de que fue bueno tener esa capacidad, ¡absolutamente! No fuiste traído a este mundo para operar con la programación de otras personas.
La siguiente pregunta: ¿Por qué discutías? ¿Cuál era realmente la razón? Discutías porque creías que tenías el derecho, incluso la obligación de hacer lo que tú considerabas que era en tu beneficio. ¿Y sabes qué? Todavía puedes hacerlo ahora mismo. Aún puedes discutir y reemplazar cualquier creencia o programa que no te sirva y ser más feliz y/o saludable. Si, tus viejos programas son ahora hábitos, pero eso es todo lo que son. No son ¡sentencias de vida!
La llave para lograr el éxito comienza con comprender y aceptar que estamos tan programados como la computadora que tenemos en el escritorio. ¿Tienes problema comprendiendo o aceptando esto?
¿Sabes algo de cómo funcionan los programas de una computadora? ¿Has escuchado alguna vez acerca de una “subrutina”. Es un pequeño programa que está incluido dentro de un programa más grande para llevar a cabo algunas funciones específicas cuando son llamados a hacerlo. Y esa es la otra llave del éxito. Una subrutina no trabaja todo el tiempo, solamente cuándo es requerida.
Pues vas a crear solamente una subrutina y su propósito será de servir como una “desviación”, una ruta nueva de comportamiento, que entrará en acción en el preciso momento que la necesites cuando de otra forma estarías comiendo para compensar, cancelando tu dieta o haciendo lo que sea tu comportamiento habitual que te está impidiendo lograr lo que deseas.
Básicamente lo que harás será crear una nueva opción de un comportamiento sano y te asegurarás de que efectivamente lo utilices cuando lo necesites. Como no tenemos mucho espacio para meternos en más detalles sobre el proceso, el primer paso es estar muy conciente del comportamiento actual que deseas cambiar. En otras palabras, conciente de lo que estás pensando, haciendo y diciendo en el momento preciso en el que empiezas a hacer lo que sabes que no te funciona. Averigua cuál es tu diálogo interno y tu experiencia interna en ese momento.
Así que el primer paso en realidad será el que te observes cuando te empiezas a comportar en la forma en que no te ayuda. Una vez que te hagas consciente de tu comportamiento dañino, piensa con qué otra conducta lo puedes suplir cada vez que te descubras haciéndolo. Por ejemplo, si tienes el hábito de comer entre comidas y quieres quitártelo, comienza por observarte cuando vas hacia el refrigerador o la despensa a sacar algo para comer. Te sonará extraño, pero debemos comenzar por hacer ese comportamiento consciente en nuestra mente, porque hasta hoy lo has estado haciendo en automático.
En resumen, para dejar de perder y comenzar a ganar, solamente necesitarás hacer dos cosas: diseñar un comportamiento de reemplazo alternativo que tu “activarás” cuando veas o sientas que comienzas a comportarte con esa programación que no te ayuda, cuando empiezas a caer en tus acciones habituales no saludables. Y utilizar tu propio “estar conciente” de que estás cayendo otra vez en ese comportamiento para activar tu nueva y saludable subrutina de comportamiento.
¡Y eso es todo! Sin estrés, sin lucha, nada complicado. Que no lo lograrás al primer intento, desde luego que no, pero tampoco adquiriste el hábito malo desde el primer intento. Si vas a lograr el éxito pero no tienes que tener prisa. Lo que sí necesitas es práctica, paciencia y persistencia, las tres “P”s del éxito.
jueves, 7 de abril de 2011
No digo que la television sea en si mala...Pero debes saber darle uso y desintoxicarte muchas veces de ella.
Muere lentamente
sábado, 26 de marzo de 2011
El Libro...

Hace mucho tiempo aquel hombre había recibido un libro que su madre había dejado abierto. No tenía nada de especial, de grosor mediano, de complexión ancha y el titulo aún no se distinguía. Recordaba que acababa de cumplir 20 años cuando se dio cuenta de su existencia, había ojeado las primeras páginas, pero al no encontrar ninguna imagen y ver que se trataba de un texto denso, probablemente muy aburrido decidió dejarlo a un lado camuflado con el resto del desorden de su pequeña habitación. Ahora se encontraba en su oficina con dicho libro en las manos, era una de sus tantos intentos por acabar de leerlo. El libro no tenía ningún tipo de división, era una narración continua. Siempre empezaba a leerlo, pero algo se presentaba y cuando intentaba reanudar la lectura no recordaba en que parte iba o se le olvidaba lo que había leído. En varias ocasiones usó separadores para marcar su progreso, pero siempre terminaban por salirse. Nunca había podido cuantificar cuantas veces habría intentado terminar de leer el libro, pero ya empezaba a sentir que era una labor inútil. Desde aquella primera ojeada cuando era joven, este libro se había inmiscuido una y otra vez. De las maneras más extrañas el libro siempre aparecía en la vista de este hombre, tentándolo a su lectura. Pero de igual forma se perdía por un tiempo, antes de volver aparecer creando lo que este hombre vino a determinar como el ciclo. Realmente nunca había podido decir con certeza de que se trataba el libro. Era un hombre muy ocupado, casi no le quedaba tiempo para nada. Y a decir verdad el libro no era lo suficiente emocionante para el como para darle mayor importancia. Sin embargo le producía bastante curiosidad siempre su aparición. Un día el hombre se encontró una vez más el libro y se desesperó, no aguanto más y decidió apresurarse a ver el final saltándose todas las páginas que le hacían falta.
Mientras el ataúd decencia lentamente el hombre decidio leer el epilogo del libro que finalizaba:
“ amen” .
Las palabras...


Las palabras son un arma, y como tal deben llevarse con responsabilidad. Pueden ser grandes inyecciones de estimulo y amor o transformarse en verdadero veneno mortifero.
Al igual que un arma se carga de balas, una palabra se carga de sentido.
Las balas viajan buscando un objetivo y atraviesan lo que este a su camino, de la misma manera ocurre con la palabra.
Pero interesantemente a diferencia de la bala, el efecto que causa una vocablo al llegar a su objetivo es muy variado.
Así como nosotros tenemos el control del arma y sobre quien la usamos, también con las palabras ocurre lo mismo.
Accidentalmente a veces disparamos palabras al aire y herimos a la gente sin darnos cuenta.
Las palabras son de diferente calibre y la manera de accionarlas es comprendida en diferentes modelos.
Existen personas que liberan sus palabras cual arma automatica, disparando a todos lados y hiriendo a victimas inocentes en el camino.
Existen las personas que dan un golpe certero con sus palabras pero lo suficientemente lejos para no ser detectadas, al estilo de un francotirador.
Otras tienen las agallas para acercarse lo suficiente y cual escopeta escupir las palabras y destrozar de un solo golpe al objetivo.
Se podria decir que algunos portan ilegalmente estas armas cuando van y las piden prestadas de otras peronas sin saber como usarlas.
Las masacres en los colegios son de una magnitud notablemente mayor a las de su contraparte mecanica.
Cantidades inimaginables de menores son destrozados, victimas de un tiroteo de palabras indiscriminado.
"Tonto, estupido...infeliz, ..." !Cuantas heridas...cuantos lisiados emocionales, cuantos estancamientos mentales!...
viernes, 4 de febrero de 2011
Como encontrar a alguien despierto...Es encontrar una sonrisa entrenada y preparada desde el corazón...

Camino a solas conmigo
por estas angostas calles
ávidas de sol de invierno
en busca de una sonrisa
que me arregle el alma
y me levante el ánimo
pero debo ser ya ciego
o tener la suerte negra
como regalo del destino
pues sólo distingo bocas
serias y ceños fruncidos
en caminantes afligidos
que deambulan ausentes
como muertos andantes
representando un papel
de inesperados figurantes
en un decorado desolado.
Sombras de temor...






